La musicoterapia está definida por la Asociación Internacional de Musicoterapia como “la utilización de la música y/o sus elementos (sonido, ritmo, armonía y melodía) para promover y facilitar la comunicación, las relaciones, el aprendizaje, el movimiento y la expresión satisfaciendo las necesidades físicas, emocionales, mentales, sociales y cognitivas de la persona”.
Se trata una especialidad profesional fundamentada científicamente en el uso de la música para mejora ciertos aspectos como la comunicación, el equilibrio emocional, físico y psicólogo, el rendimiento y externalizar la ansiedad, los miedos, las fobias o las inseguridades.
¿Cómo funciona?
El profesional escoge la música según los objetivos que se plantean en la terapia. Para elegir una música u otra hay que tener en cuenta las diferentes partes que la componen, como el tiempo, ya que los tiempos lentos transmiten calma y seguridad mientras que los rápidos son más excitantes.; el ritmo, que también puede ser lento o rápido; la armonía; la intensidad, un volumen muy alto puede producir ansiedad; el uso de instrumentos, por ejemplo, los instrumentos de cuerda son más expresivos.
¿Cuáles son las etapas?
La musicoterapia en tres etapas: diagnóstico, tratamiento y evaluación. En la primera etapa, se trata de una evaluación de la persona. En la segunda, se utilizan estrategias para lograr los objetivos marcadas (pueden ser improvisación, recreación, composición o escucha). En la tercera, se determina si las condiciones del paciente se han modificado mediante el proceso.

